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Anécdotas
EL “ROBA LÁPIDAS”
Eusebio Casimiro Ramos
ecasimiror@hotmail.com
“En los primeros años de mi servicios en mi GRP se hacían cuatro días de servicio. Yo estaba justo para salir de franco; pero, se crea el servicio del Cementerio El Ángel y Presbítero Maestro de Lima, por su puesto al mando del gran Oficial Teniente GRP TAPIA BUSSI, por que era imposible restablecer el orden en las invasiones del perímetro del cementerio en ese entonces, ya en ese lugar primaban los delincuentes descendientes de TATÁN del “rico” 5 esquinas, pero el Republicano de las Boinas Azules solucionaba ese...
tipo de zonas rojas, es así fuimos a prestar dicho servicio un grupo selecto de la GRP; sin temor alguno pacificamos la zona en una semana. Sucedió así: en uno de los servicios nocturnos en el interior del cementerio, con la finalidad de dar seguridad las lapidas y la tranquilidad de los que allí descansan, me nombraron de servicio en uno de los cuarteles, pero en el intermedio de dos cuarteles uno de ellos estaba recién construidos y vacío; entonces para mí era el tercer día de servicio; lógico, me encontraba un poco cansado y estábamos en pleno invierno y el frío era desesperante. Con la finalidad de capturar a los delincuentes que robaban las lapidas me ubiqué en un lugar estratégico y entré de pie en uno de los nichos vacíos para observar a los malhechores. Aproximadamente a las 01:30 horas de la mañana, resulta que me quedé dormido y me despierto a las cuatro de la mañana sudando a chorros por el calor del cemento; entonces observé que un “choro” estaba sacando una lápida casi frente a donde yo estaba ubicado; salgo del nicho sorpresivamente y el ratero se asusta y dice Dios mío perdóname y se desmaya en la creencia que yo era alma; bueno, lo capturé y lo llevé al Destacamento. El Sargento me dice a donde había estado que la ronda había pasado por esa y no me habían encontrado en mi puesto. Yo le digo que he estado correteando a este delincuente; miré como he sudado. El sargento me cree y luego me felicita y me dice que me vaya de franco. Algo me gané sin pensar; son cosas que nos pasan algunas veces.”
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RECUERDOS REPUBLICANOS
Martín Camacho martin_cc@yahoo.com
“Recuerdo cuando era niño a mi madre, que nos llevaba a mi hermano y a mi a la S.F.P. "Augusto B. Leguía" del distrito del Rímac, para hacernos atender en pediatría por la Dra. Herencia mientras mi padre trabajaba en su oficina de la DIECO en el 3er. Piso en el cuartel de la Guardia Republicana. ¡Que maravillosa espera! Pues, sabía que después de la revisión con la doctora, mi madre nos llevaría a la juguería de en frente a comer pan con chicharrón y tomar un sabrosísimo jugo especial.¡Exquisitos!... Un sentimiento de nerviosismo también recorría mi ser mientras estábamos a la espera del turno para atendernos dentro del consultorio, pues era fijo que alguna inyección tendría que aplicárseme, pero este sentimiento de intranquilidad pasaba a segundo plano al ver el enorme movimiento castrense que se vivía dentro del cuartel, la militarización tipo "ejército" que impregnaba aquel aire de marcialidad policial, contagiaba de esa valentía y seguridad a cada quien, inclusive gente civil, que se encontrase dentro de las instalaciones del cuartel de la Guardia Republicana, una seguridad, que siempre distinguió a nuestra policía peruana tan militarizada, a enorme diferencia de la norteamericana (tal como se podía apreciar en las conocidísimas series y películas de la TV) dándole un aire a la GR como el de los cuerpos de élite franceses o alemanes de otras épocas gloriosas. Me parece ver a mi padre en su ropa de faena, color arena, con su correaje, sus borceguíes, y con su kepí tipo "África Korps", al estilo de los uniformes de esos hombres que comandaba en las candentes arenas del desierto africano el General Rommel.
El tan solo hecho de ver la tan ordenada disciplina imperante, traían a mi mente las imágenes de la magnífica organización que se apreciaba en el ejército alemán de la época de la segunda guerra. En mi mente quedó calada esa a mística marcha "de Paso Ligero" que servía de compás para el despliegue de la tropa cada mañana después de la pasada de revista en el campo central, era tocada cada mañana por la Banda de Músicos después de la orden de "romper filas" para dirigirse cada elemento a sus órganos respectivos y cumplimento de funciones del día.
Curiosamente en algún reportaje de la TV. Internacional, ya durante la Guerra del Golfo Pérsico, pude volverla a oír después de años, exactamente igual a cuando yo la escuchaba personalmente de niño, pero esta vez entonada por la Banda de Músicos de la Guardia Republicana de Irak, precisamente de la misma forma, tal y como solía hacerse en nuestra Guardia Republicana del Perú por su gloriosa Banda de Músicos.
Indudablemente pues, pensé en ese instante que la escuché (eran los 90's), que por tratarse de tener la posible misma raíz, bien podía haberse perpetuado dicha marcha en aquella institución irakí, aún sin haber tenido el mínimo de influencia con Republicana del Perú, es decir, la una sobre la otra; y es que la misión francesa que vino al Perú a comienzos del pasado siglo, para reorganizar la policía peruana, puede habernos dejado sembrada, aquella marcha, como parte de una gloriosa tradición que trasciende tiempo y fronteras. No se la historia de la Guardia Republicana de Irak, pero es posible que al igual que la del Perú también haya tenido honda influencia y raíz francesa por la Guardia Republicana de Francia.
Y no era para menos, a través de las ventanillas que estaban al ras del piso del campo central en pleno cuartel, podía apreciarse la formación de la majestuosa Banda de Músicos, LA MEJOR QUE HA TENIDO EL PERU EN TODA SU HISTORIA, un orgullo nacional, del que sin duda alguna, de haber vivido más años nuestro tradicionalista don Ricardo Palma, no hubiera dudado él de integrar a sus tan famosas Tradiciones Peruanas, algún pasaje o anécdota de la Guardia Republicana del Perú.
Un rezago muy bien merecido y premiado, queda en nuestros corazones y en nuestras memorias todavía, en el mes de octubre de nuestro Señor de Los Milagros se ha inmortalizado aquella noble función, tan destacada y simbólica para nuestro Perú, de la BANDA DE MUSICOS DE LA GUARDIA REPUBLICANA. Esta FUE RECONOCIDA COMO LA BANDA OFICIAL DE LA PROCESION DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS, por los años 40 del pasado siglo, la Mayor Procesión del Mundo, por consiguiente: El mayor honor del mundo. ¿Cómo podía faltar mejor reconocimiento para la GRP de tan fervorosa tradición: La del Señor de Los Milagros?
NINGUNA DE LAS OTRAS FUERZAS, Guardia Civil, y Policía de Investigaciones, TUVO ESE DISTINGUIDO HONOR, solamente la Guardia Republicana...UN RECONOCIMIENTO DE "UNA TRADICIÓN PERUANA" HACIA "OTRA TRADICIÓN PERUANA".¡Y que tradiciones de tremenda magnitud!
Y no solo por la Banda de Músicos me vienen los recuerdos. Recuerdo muy bien las maniobras militares que se hacían a modo de entrenamiento, era lugar sin dudas, un "Ejército en Chiquito"...¡Que de "chiquito" no tenía nada!, ¡Grande diría yo más bien!.
Recuerdo con tristeza aquellos días del los hechos del "5 de febrero de 1975". Cerca de 15 días mi padre no aparecía por casa, yo contaba con 11 años y durante todo ese tiempo me la pasé leyendo la obra "Corazón " de Edmundo de Ámicis.
Por orden del dictador (¡Qué se iba a comparar Fujimori a Velasco!... sólo un "chino" superó a otro "chino".¿Recuerdan esa frase del actor de Artes Marciales japonés Sho Ko Sugui: "Solo un ninja supera a otro ninja"?, esto me hace acordarlo) se dio expresamente la orden para que las cadenas de los tanques T-55 aplasten a la Benemérita Guardia Civil del Perú, y el cuartel de Radio Patrulla del distrito de La Victoria fue arrasado.
Cientos de Guardias Civiles perecieron y hasta la fecha sus familias lloran sus ausencias en sus hogares. La comisión de Guardia Republicana que estaba haciendo gestiones de coordinación en Radio Patrulla con la Guardia Civil, sobre todo lo referente al Paro Policial, no escapó a aquella suerte, pero felizmente a buen tiempo logró dar aviso al cuartel de la Republicana en el Rímac, poniendo al tanto de la masacre que habían vivenciado y de la que gracias a Dios habían podido salir con vida.
Recuerdo a lo lejos, el relato de un ya fallecido sargento, no recuerdo bien su nombre, yo estaba muy pequeño todavía, pero se que su apellido era Pacheco, y él estuvo presente el día de la matanza en Radio Patrulla dentro de esa comisión. Para sobrevivir, se tuvo que hacer pasar, cuenta él, por cadáver entre los cientos de cuerpos de los hermanos guardias civiles sin vida que yacían en el piso arremetidos por la metralla y el peso de los tanques.
El ataque al Cuartel de los Cibeles era inminente, el tiempo jugaba en contra para la Guardia Republicana. La sagacidad y la alta preparación de sus efectivos (Preparados exclusivamente para seguridad de FRONTERAS y habiendo tenido vasta experiencia en el FRENTE DE GUERRA, directamente en el conflicto de 1941 contra Ecuador y posteriormente en las GUERRILLAS de los años 60´s) permitieron tomar medidas de contingencia inmediata que frenasen la arremetida de los tanques. Análogamente, estaban aún frescas las acciones del Palacio de la Moneda en Santiago, tan solo hacían menos de dos años de esa masacre por mano del general Pinochet, y algo parecido sucedió acá en Lima e iba a ser aún peor:
¡SÓLO LA REPUBLICANA FUE CAPAZ DE FRENARLA!, estas son cosas que desconocerá por siempre la historia del Perú.
De inmediato, se dice, que se suspendieron todas las comunicaciones y se dio la orden de inamovilidad, además del respectivo acuertelamiento y la ubicación de sus efectivos en lugares estratégicos, no solamente dentro del cuartel, en las zonas periféricas, sino hasta en los tejados de las viviendas de la vecindad del Rímac. Se descerrajaron las puertas de la armería y se asigno a cada uno la munición y el armamento correspondiente. El ambiente que se vivió era propiamente el de un ambiente de Guerra. Y eso fue lo que ocurrió ese 5 de febrero de 1975: Una "mini Guerra Civil" relámpago. Todo el distrito del Rímac vivió esas angustiantes horas con el corazón en la garganta indudablemente.
Dentro del cuartel de Los Cibeles, se hallaba esa mañana el General de Dv. J. Arias Fiscalini a más de otros altos oficiales representantes del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada (Ejército). La orden dentro de la Guardia Republicana fue tomarlos en calidad de "custodia" por su alta calidad de dignatarios (en otras palabras, en buen romance, en clarísimo cristiano: Tomados de "REHENES", sin atropellar por supuesto, la alta envestidura que eran poseedores), y dicho sea de paso, a toda la plana de oficiales también.
Se extrajo cilindros de gasolina de los grifos aledaños, se les pusieron detonantes electrónicos, y el perímetro adyacente al cuartel, fue preparado varias cuadras a la redonda, formando un cerco de seguridad, especialmente, para que estos barriles hicieran explosión apenas pasen los tanques para atacar el cuartel GRP. Se electrificaron las rejas de las entradas, y se colocaron cazabobos estratégicos para aletargar cualquier agresión. La Guardia Republicana del Perú, a diferencia de la hermana institución Guardia Civil, si estaba preparada para "Guerra en el Frente" y "Guerra en Ciudad" por la misma naturaleza de sus funciones, y por tratarse tradicionalmente de ser un brazo extensivo del ejército, pero aún así habían factores en contra que jugaban no a favor suyo.
La orden desde el Palacio de Gobierno, por propia boca del Presidente, General de División Juan Velasco Alvarado no se hizo demorar, y fue esta: "¡NO TOQUEN A LA REPUBLICANA!
Los tanques rondaban, daban vueltas durante toda la noche, el sonar de sus cadenas era, en plena soledad y el silencio de la noche, un instrumento psicológico que repercutía inminentemente en el espíritu de los republicanos, solo se percibían los reflectores de estos "acorazados" de acero que iluminaban hasta el mínimo rincón de las fachadas del cuartel, en pleno apagón por el corte del fluido eléctrico.
Esa noche ningún efectivo republicano durmió por la ALERTA ROJA que se vivía ante la expectativa de un ataque inesperado de parte del ejército. Ubicados estratégicamente sobre los techos habían preparado "cócteles molotov" para proceder a incendiar los tanques si es que atravesaran el cerco de la zona de seguridad. La debilidad que tienen los T-55 rusos es que en su parte superior trasera están ubicadas las rejillas de ventilación del motor del tanque, lo cual los hace presa fácil para su incineración y voladura, tan solo, mediante rudimentarios cócteles molotov.
La policía peruana no contaba en ese entonces con armamento de guerra (ni bazookas, ni minas antitanque), sino armamento ligero, para control ciudadano solamente, pero un elemento supremo tenía a favor: Republicaba contaba con efectivos que pertenecieron al ejército, es decir, la formación 100% militar, como brazo extensivo del ejército que fue desde su formación, la hacían conocedora de las tácticas de guerra urbana. En resumen, el Ejército se iba a topar con otro Ejército.
El sonido de los motores de los aviones de la FAP, se sentía a lo lejos, y de eso si puedo yo dar testimonio directo, pues viviendo a la altura del Km. 16.5 de la Panamericana norte, se podía escuchar claramente durante las madrugadas, en su ruta hacia el aeropuerto del Grupo Aéreo Nro. 8 (No se si en esa época tendría esa denominación pero si recuerdo que había ubicación de la base aérea cerca del aeropuerto Jorge Chávez) a toda hora, especialmente durante la madrugada.
Felizmente no se llegó al desenlace fatal que corrió como suerte la Guardia Civil. La familia del General J. Arias Fiscalini había intercedido ante el presidente Velasco, para que se respetara la vida de los efectivos de la GRP y lógicamente la del mismo general, su familiar cautivo con los otros oficiales dentro del cuartel GR; y así ocurrió: A la Guardia Republicana no se le disparó un solo tiro.
¿Qué había pasado con este sargento Pacheco?...pues bien, me relataba él que con los ojos cerrados, sin moverse, pasaban las horas y sentía encima suyo el peso casi asfixiante de los cuerpos de los cadáveres de los policías muertos en Radio Patrulla. Las horas pasaban y el seguía sin moverse, cuando en eso siente que lo levantaron en peso y percibe que lo meten dentro de un costal. El frío y el olor a mar eran intensos, pero aún dentro del costal seguía fingiendo que estaba sin vida. Fácil para él era reconocer las características de alta mar puesto que la Guardia Republicana hacía servicio de seguridad penal en la isla del Frontón, siempre transportados por barcos de la armada cuando hacían requisas y traslado de presos del penal de Lurigancho al Frontón masivamente o viceversa.
Cuando advierte él que ya lo iban a lanzar a alta mar, dijo para si: "¡No, ya no me queda otra!", y ante los sorprendidos efectivos de la armada él se manifiesta que estaba vivo pidiendo y suplicando que lo dejen en libertad. Afortunadamente y con la gracia de Dios, enormemente humanos los efectivos navales comprenden su realidad y le dejan vivir, aún a riesgo propio de ser sancionados como traidores por las órdenes superiores emanadas del dictador Velasco. Apenas toca puerto en el Callao el buque de la marina de guerra, le dicen que él "ya vea cómo se las arregla", "¡más no podemos hacer por ti cholo!" le dijeron y lo sueltan en plena oscuridad de la noche, estando en pleno toque de queda. Lo cierto es que a escondidas de un rincón en otro, logra llegar a buen recaudo y con la mano de Dios, logra "vivir para contarlo" amparado por las sombras de la noche que le cubrieron ante la inminente posibilidad que algún disparo furtivo, por el toque de queda, le cegara la vida.
Hace más de 10 o 15 años de su fallecimiento, lo último que supe de él es que estaba como laico comprometido participante de las actividades de su parroquia ("Iglesia Todos los Santos" que queda ubicada en la Av. Perú) y a la muerte de él, un apoteósico funeral le despide por las actividades que realizó en su iglesia en cooperación como participante activo. No cabe duda que la gracia, el milagro que obró Dios en su vida de darle otra vez la oportunidad de vivir, en medio de aquellos convulsionados momentos, e hizo que en él obre una conversión a hacer actividades cristianas en beneficio del prójimo y por su comunidad parroquial.
La mano del Señor de Los Milagros, del Señor Crucificado del Rímac se extendió aquella vez sobre la vida de este desaparecido amigo, que tristemente ya no está con nosotros para poder contar más sobre anécdotas de la Guardia Republicana del Perú, que anónimamente forman parte de la historia del Perú
Mil gracias amigos, Dios y la Virgen mediante, será hasta otra oportunidad. Martín Camacho”
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Whitman Rios
whitmanrios@gmail.com
¿CÓMO EVADIR LA SANCIÓN?
“El bendito “táctico”, en la lista de retreta ya nos la había cantado, tres de la mañana indefectiblemente táctico para los Cadetes de tercer año, al mando de su brigadier –a la sazón- Cesar Ramos Paz. Antes de ir a la cama, luego del estudio obligatorio de todos los días, los mas escurridizos pensábamos como evadir esa sanción –dizque parte de la formación- yo no lo entendía así, pero que hacer los instructores decían que era doctrina (bueno pero la historia no va por ahí). Le pedimos al imaginaria de servicio que nos despierte a las dos y treinta, fue precisamente a esa hora que cogimos frazada y almohada y luego rauda y silenciosamente instalamos nuestra nueva cama en la parte baja del ómnibus que llevaba a los “cabreados y no cabreados” de concurrencia al Centro Médico GRP del Rímac.
No recuerdo exactamente cuanto tiempo demoramos en volver a quedar dormidos, pero lo cierto fue, que cuando le pase la voz a mi compañero para regresar al dormitorio, escuchamos unos ruidos y voces totalmente desconocidas, por ejemplo el chirrear de las ruedas de una camilla o algo así como: “tómale los signos vitales”. Levanté suavemente la puerta del vehículo y…. se imaginan, estábamos a kilómetros de la Escuela de Oficiales, metidos en la maletera, en pijama, sayonaras, etc., gran problema eran ya las ocho de la mañana, el médico de servicio del CM GRP pedía la lista de los Cadetes concurrentes a ese nosocomio. Esto sucedió en otoño de 1976, la próxima vez que vimos la calle fue en verano del mismo año, por fortuna; pues, nos esperaba la “baja por MD”.
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LA VIDA SIGUE SIENDO UN SIN FIN DE REENCUENTROS
Todas estas preguntas tendrían respuestas en muy poco tiempo. Se vistió muy de sport para esta reunión, buscó el licor más fino que había guardado para una ocasión especial: tengo que demostrarte mi amistad de muchas maneras esta noche, pensó.
Muy presuroso abordó un taxi, pues como hombre precavido dijo: “Si bebo, no manejo… y esta noche beberé, lo amerita la ocasión.” Y llegó al local el cual había sido debidamente acondicionado para este encuentro inolvidable.
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Llegó el primero; miradas que se cruzaban: ¿Quién será este viejito? ¡Ah! Eres tú, mi gran amigo, no te reconocí, pero claro, no podía ser otro más que tú. No has cambiado mucho, quitándote un poco de grasa y pintándote las canas, eres el mismo del año 1969… ¡Sí! No has cambiado… mucho.
Y así fueron llegando, uno tras otro: César Fabio Díaz Torrecilla, Segundo Enrique Briones Vivar (Siempre tan esbelto), Flavio Paulino Bravo Solís, Alfredo Nazario Choque Flores, Víctor Carlos Choque Martínez, Ódar Antonio Corcuera Herrera, Jorge Isaías Grados Carranza, David Roldán Azaña, Alcides Toribio Maguiña Maguiña, Armando Marcelo Caro, Roberto Santos Miranda Vivar, Wílder Peña Maldonado, César Rivera Regalado (Siempre tan elegante), Juan Humberto Cantoni Franco, Herbert Alejandro Yábar Berrocal, José Alfredo García Muro, Augusto Eusebio Barzola Solano, Mario Rodolfo Tavera Salazar, Pedro Wálter Sánchez Córdova, Teófilo Rafael Vera de Paz.
En total 21 amigos de esa hermosa niñez y adolescencia, pues nos conocimos niños y transitamos juntos hacia la adolescencia.
Telefónicamente hablamos con Arnaldo Godofredo Sáenz Tarazona, quien, por razones de trabajo estaba en el norte del Perú.
Fue una reunión que podría tener el título de “Reunión Inolvidable”. Tantas anécdotas empezaron a fluir, cada quien hizo un breve resumen de su vida, cada quien compartió con nosotros algo de sus vivencias… y la reunión terminó, pues las cosas lindas, no siempre duran mucho, pero quedó la promesa de volvernos a encontrar el viernes 25 de abril del 2008 a las 7 de la noche, en el mismo lugar.
Desde ya, vayámonos preparándote para esta nueva cita. Qué más pasó en la reunión. Tú que no fuiste, te enterarás por diversos medios: fotos, videos, comunicación telefónica; etc. Pero te diremos una de ellas: Enrique Briones, llevó “la camisa”, no cualquier camisa, sino aquella que usó el último día de clases y que fue firmada por varios de nosotros, además también su cristina, su corbata, un cuaderno de Premilitar con firmas de alguno de nosotros y muchas fotos.
¡Sí! Te perdiste una linda reunión, pero prepárate para la siguiente..Sólo podemos dar gracias a Dios por haber permitido que tengamos este reencuentro, por habernos dado la dicha de abrazarnos con el abrazo más sublime: con el abrazo de la amistad.
Hay un largo trecho aún por recorrer, hay muchas actividades que tenemos que realizar, pero ayer fue un día de disfrute, de alegría, lo demás lo veremos en la próxima reunión, porque “LA VIDA SIGUE SIENDO UN SIN FIN DE REENCUENTROS”.
TRES ÚLTIMOS
"...Ya estaba cansado de ser siempre uno de los tres últimos: esto debe acabar algún día, pensó ingenuamente... Era una noche invernal de setiembre de 1970 en la Escuela de Oficiales en el Rímac... los últimos días del invierno se iban y llegaba la siempre esperada primavera. Esa noche, noche de luna, estaba de Oficial de Día el teniente Vicente Seminario Cuba, más conocido como Paco, y de Técnico de Servicios Generales el técnico Mario AlexisZapata Santín. Era las diez de la noche, poco más o menos; antes de ir a dormir, dispusieron la formación del caso; como era normal, a los "perros" los enviaron a la puerta de fondo (Portón que quedaba al final del campo deportivo y que daba ingreso a la maestranza)... sonó el silbato y todos emprendieron la carrera; rápidamente, los "perros", cubrieron los primeros cien metros... de repente vio que todos sus compañeros "se abrían". Él pensó: !Este es mi día! !Qué buenos que son mis compañeros! !Hoy no seré uno de los tres últimos!... que equivocado estaba... poco después era trasladado al Centro Médico, lugar donde le pusieron varios puntos en la "canilla" derecha y varias curaciones en la izquierda... todos se asustaron... La conclusión fue que estuvo 34 días sin salir a la calle... no obstante que era uno de los más "asados"... ¿Qué había pasado?
Esto pasó: todos recordarán que al inicio del campo deportivo, que no era asfaltado como ahora, habían unas macetas gigantescas, de por lo menos un metro de diámetro... todos "se abrieron" por la presencia de las macetas, mas no por algún acto de bondad.... él no tuvo tiempo de reaccionar y, literalmente, voló por los aires, cayó... y siguió corriendo como buen republicano. Cuando mandaron "romper filas" y mientras subía a su cuarto, el cadete de segundo año Pedro Maúrtua le dijo: !Qué le ha pasado cadete! Ambas piernas estaban ensangrentadas, incluyendo el pantalón kaki. En ese momento empezó a sentir dolor, un dolor insoportable; por todo ello fue evacuado al Centro Médico. Dicen que las cosas no son buenas ni malas; por eso, si algo de bueno se sacó de este accidente fue que, este cadete, podía levantarse al toque de diana, no hacía servicio, podía cruzar el patio de honor caminando... pero se quedó más de un mes sin salir a la calle... Esta historia continuará.
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LA VIDA ES UN SIN FIN DE REENCUENTROS:
Me lo contó un amigo y yo se los cuento, tal cual lo escuché. Era un día de verano; la vida transcurría rutinariamente para Raulito: el trabajo, la casa; la casa, el trabajo. Una mañana, de esas insoportables por el calor que hace sentir nuestra ropa incómoda y pesada, recibió una llamada que lo dejó nada impávido. Era una voz de mujer que resonó cual canto de aves en una mañana primaveral: “Hola, me reconoces”, fueron sus primeras palabras. Él, que en esos momentos sus pensamientos eran los problemas del trabajo, el pago de la casa, la letra del auto que se vence, la universidad de los hijos, sólo atinó a decir que no, que no reconocía esa voz. Ella empezó a jugar con él, le empezó a recordar algunas cosas del pasado, que él fue reconociendo que eran parte de sus vivencias; eso lo puso un poco nervioso. Ella le decía: “¿Te acuerdas que una vez te esperé afuera de tu destacamento y cuando me viste, no supiste qué decir, pues venías acompañado de tu secretaria?” “¿Te acuerdas de ese día que salimos y se apareció tu enamorada o novia y te pusiste colorado?” “¿Te acuerdas que me decías que yo era una flor a la cual había que cuidar y regar para que esté siempre lozana?” “Te voy a dar unas pistas para que me recuerdes, tengo un hijo que se llama…; trabajo en el área de…; tienes dos hijos, vives por…”. Raulito se puso más nervioso; por momentos pensó que algún familiar le estaba jugando una broma; en consecuencia se puso “en guardia”. Ella notó su nerviosismo y ya no quiso seguir jugando más con él. “Vivo por…, cómo es posible que te hayas olvidado de mí”, le dijo. “Ahhh, ya me acuerdo, eres Rebequita, claro que me acuerdo de ti; lo que pasa es que han pasado tantos años, y el tiempo no pasa en vano…”. Ella también le dijo: “Sí, ya veo que no ha pasado en vano, sobre todo por tu cerebro; me has olvidado; pero quiero verte, necesito que nos encontremos ¿Lo deseas?”
¿Qué sucedió después? Pues seguramente se encontraron para tomar un café y recordar tantos cosas que pasaron juntos, lo que la vida les ha deparado en estos años, y… ¿Por qué? Porque la vida es así, porque LA VIDA ES UN SIN FIN DE REENCUENTROS. R.H.G.R.
EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE JUVENTUD
02sep2006: ¿Por qué contamos esta anécdota? Nos atrevemos a contar esta anécdota, por que ya han pasado 34 años y las consecuencias que podían derivar de este acto, ya no tienen efecto en las personas involucradas… ¡ O sí? No lo sé; pero de todos modos: ahí va. Era el año 1972, el amor había tocado el corazón de Gustavito, o al menos eso era lo que él creía. ¿Quién era Gustavito? Uno de los tantos cadetes que cursaban el cuarto año en la EO-GRP y a quiénes sólo le faltaban escasos días para graduarse de oficiales. Una noche, de esas pasionales en que la soledad lo embargaba, deseó fervientemente, con todo su adolorido corazón, estar al lado de su amada: “Iré a verla, aunque sólo sea para contemplar su rostro y decirle que la amo; total, que puede significar recibirme de oficial, si es que no puedo estar a su lado”, pensó ingenua y enamoradamente. No le interesó si lo descubrían, no le interesó si es que eso podía significar su baja, no le interesó nada... un gran irresponsable, a no dudarlo. Pero eso es el amor que a veces hace cometer locuras. Sigilosamente, luego que sus compañeros se dormían, él acomodó su cama de tal manera que parecía que alguien estaba acostado allí; burlando al “imaginaria”, se deslizó de manera subrepticia por el cuarto, ganó la salida y se dirigió hacia las plantaciones de uva, de allí se dirigió caminando hasta la carretera panamericana. Esperó un microbús y llegó al Rímac. Llegó a la casa de la amada, tocó la puerta y le abrieron. En la casa estaban de fiesta, pues celebraban el cumpleaños de ella. Esa era la causa por la que se fugó de la Escuela: quería saludarla por el día de su cumpleaños. Le dio un cálido beso y a los pocos minutos emprendía el camino de retorno. Hizo exactamente lo mismo pero en sentido inverso. Al llegar a su dormitorio, y ver que todo seguía igual, recién se dio cuenta de su irresponsabilidad. Pero dijo: “valió la pena, la he visto, la he mirado... hoy creo en Dios”... ¿Valió la pena? Ustedes que piensan. RHGR.
EL GRAN DESCUBRIMIENTO
07sep2006: “Los nombres de los personajes que intervienen en esta anécdota han sido cambiados; pero lo aquí se narra es real. El cadete Juliano, era un cadete como pocos; obligaba a su cuerpo a sufrir los más rudos castigos, las más duras pruebas. Era de esos que le gustaba ser sancionado para no salir a la calle y poder quedarse dueño de la Escuela para hacer travesuras con los roperos de su compañeros. Buscaba siempre que liarse a golpes con sus compañeros, para que estos a su vez reacciones y le propinen una buena “paliza” que le hiciera sentir lo que él llamaba “placer con dolor”. Siempre decía “no hay más grande placer que el dolor”. Pasaron los años y una de sus víctimas, a quién vamos a llamar Mario, estudiaba el Curso Avanzado de capitanes en la EPO-GRP. Para mala suerte de Mario, uno de sus compañeros era Juliano, quién siempre lo paraba molestando, y Mario respondía dándole un buen golpe. Esta situación tenía estresado a Mario, ya no sabía qué hacer. Un día, mientras Mario estaba concentrado en sus estudios. Juliano cogió una avispa a la cual la tenía de tal modo, que con un palito de fósforo la paraba golpeando; la avispa, fiel a su instinto, trataba de defenderse intentando penetrar con su aguijón en el palito. En estas circunstancias es que Juliano se acerca sigilosamente a la espalda de Mario y logra que la avispa, con su aguijón, lo pique en el cuello. Mario lanzó un grito aterrador, no sabía qué hacer ni qué le había sucedido, ni como reaccionar, sólo gritaba y gritaba, vinieron sus compañeros a auxiliarlo. Mientras tanto Juliano se puso delante de Mario y le dijo que él había logrado una hazaña al hacer que una avispa picara el cuello de su compañero. Juliano esperaba que Mario reaccionara y lo empezara a golpear. Pero, Mario se sentía derrotado y sólo atinó a quedarse sentado y sobarse su cuello, para minutos después ir al Centro Médico. Pasaron los días y Juliano no volvió a molestar a Mario. Entonces Mario comprendió que la forma de vencer a Juliano no era reaccionando propinándole un golpe. La única forma de derrotar a Juliano era: no reaccionando, no hacer nada, es decir, quedarse de brazos cruzados.”R.H.G.R.
A BAILAR
El siguiente relato no es una anécdota, simplemente un episodio; un recuerdo de nuestro paso por la GRP que quiero compartir con ustedes.Eran nuestros primeros días en la EO en Puente Piedra, Murillo (Sub Oficial peluquero de la escuela) se había “vacilado en gran forma” con nuestro corte de pelo y había convertido nuestras cabezas en mismas bolas de billar. Empezábamos nuestros primeros días de aislamiento del mundo exterior. No podíamos disfrutar de la calle hasta el día de la ceremonia de entrega de armas, y para ello faltaba una eternidad. Fue en estas circunstancias que tuvimos un momento de distracción que hasta hoy recordamos. No se si fue por alegrarnos durante este tiempo de confinamiento o porque todo cadete y futuro oficial debía estar preparado en todo – hasta en saber bailar - que nuestro Jefe de Sección el entonces Tte. Cafferata - una noche que estaba de servicio - trajo consigo un pequeño tocadisco y nos hizo bailar a todos sin excepción. !Abailaaaarrrrr perrunosssss! Fue la orden. Se habilitó un espacio en el dormitorio y todos teníamos que movernos - si no bailar - al ritmo de la música tropical del disco de la ocasión. Particularmente creo que la intención fue muy Buena. Por un lado nos olvidamos momentáneamente de la soledad y del encierro y nos transportamos a “la calle” y disfrutamos de la ocasional “fiesta”. Por otro lado pienso que nuestro jefe de sección consideraba necesario (como dije antes) que todo cadete/oficial debía estar preparado para cualquier futura ocasión, aniversarios u otras reuniones sociales donde – como jefes - se tenga que dar el inicio del baile o simplemente no quedar mal ante el público. Hubo muchos cadetes que no sabían bailar (me incluyo en este grupo), algunos no llevaban el ritmo, o como si estuvieran en otra fiesta con otro tipo de música por supuesto, otros como que estuvieran marchando o marcando el paso y otros como si estuvieran pisando uvas durante la fabricación del vino. No faltó alguien que parecía robot, otro como si hubiera tenido un baño de engrudo o goma o como que si hubiera comido alambre por lo duro de sus movimientos, como el caso de nuestro recordado compañero Machicado (saludos promoción) motivo de la caricatura que acompaña estas líneas. Los que sabían bailar tenían que hacer pareja con los que no sabían. Nadie quería hacer el papel de mujer; pero al final todos pasamos un buen momento. Ahora, al paso de los años creo que muchos estarán agradecidos por este “inicial incentivo” de nuestro Jefe de Sección porque estamos seguros sirvió para preocuparnos para estar preparados en estos menesteres si alguna ocasión oficial lo ameritaba o simplemente para no defraudar en nuestra vida social con nuestras amistades.Hoy, en nuestros años maduros – por no decir – años viejos necesitamos seguir moviendo el cuerpo porque como que ya nos empezamos a “oxidar” y eso nadie lo quiere verdad? !Así que, a bailaaaaaarrrrr viejitos! Desde Vancouver –Canadá (no canadá de “cana”)!La Guardia Republicana del Perú, quedó en mi corazón y vivirá por siempre!
LA GUARDIÃ CIVIL ESPAÑOLA
Jorge Ernesto Ibáñez Vergarajorgeernesto@icam.es
27sep2007: “Con el único afán de que se conozca la historia GRP, iré narrando algunas vivencias referidas a la relación de la Guardia Civil Española con nuestra Guardia Republicana, hechos de la historia que me tocó vivir. Paradójicamente y en contra de lo que pudiera parecer, la Guardia Civil Española, se parecía más a nuestra Guardia Republicana que a la Guardia Civil del Perú, en sus funciones y en su esencia como institución militarizada con funciones de policía. La Guardia Civil Española, vigila y controla sus fronteras, se encarga de la seguridad de edificios y servicios públicos esenciales, vigilancia de las prisiones y traslado de presos, entre otras funciones, como el trafico en las carreteras y control ferroviario en pasos fronterizos (la policía municipal se encarga del transito de vehículos en las ciudades). Cuando existió la pena de muerte en España, fue la Guardia Civil la que se encargó de cumplir la ejecución de los condenados, con similitud a lo que se le encomendó a la Guardia Republicana del Perú. La diferencia, es que la Guardia Civil Española, para el cumplimiento de sus funciones cuenta y contaba, con los medios necesarios, entre ellos, una serie de unidades especializadas de apoyo para hacer eficiente el ejercicio de su labor policial, unidades de caballería (caballos, motos y vehículos todo terreno) para sus funciones rurales como las fronteras, Unidades de desactivación de explosivos (TEDAX), cuarteles bien equipados, helicópteros, perros, Unidades Móviles de Investigación Criminal coordinadas desde su cuartel como base central, para poner a disposición judicial cualquier delito que se cometa en su ámbito funcional, lo que les da categoría de agente judicial,(como debería ser si se quiere que un policía no sea un mero vigilante). Precisamente a la Guardia Civil Española, fui enviado en Misión Oficial para realizar estudios, y es de donde tomé una serie de ideas. En este sentido, (en mi primera misión oficial), a mi regreso de España el 01 de Septiembre de 1984, con una carpeta llena de proyectos, las ilusiones a flor de piel y con las ideas claras respecto a mi aporte a la institución en aplicación de lo aprendido en la Guardia Civil Española, me incorporo por orden del Gral. Director Superior D. Julio Emilio Niño Ríos a la Oficina de Investigación y Desarrollo de la Dirección de Planificación GRP. Donde nada más llegar a ordenes del entonces Comandante GRP. D. Rolando Quezada Bringas, desempolvé algunos proyectos de aquella oficina, y con la iniciativa y lo visto en la Guardia Civil Española, inicié proyectos nuevos, unos quedaron en los archivos y otros vieron la luz, como la creación de las Unidades Móviles de Investigación Criminal de la Guardia Republicana, creada con Resolución Directoral Nro..IN-GRP-DIPLAN-ID, de fecha...1985, este proceso fue aparejado con la creación del Primer Curso de Investigación Criminal para Oficiales GRP, (se buscó los medios y recursos, contratándose profesores foráneos, siendo el suscrito el coordinador y profesor a la vez) se desarrolló en las Aulas de la EPO en el segundo piso del edificio del comedor de Oficiales en nuestro Cuartel General, en este curso se diplomaron una promoción de Oficiales que hoy muchos son Coroneles, como el Coronel Sihuas Campos, Bartra Arévalo y otros, que seguro lucen orgullosos en su uniforme el distintivo que lo acredita. Estos hechos se publicaron en la Orden del Día y la Orden General GRP. Cuando en la Guardia Civil y en la PIP se enteraron, pusieron el grito en cielo y removieron cielo y tierra para anular este gran avance institucional, hasta que lo consiguieron, con Resolución Ministerial Nro...MININTER-SG, de fecha ..1985, dejaron sin efecto la creación de las Unidades Móviles de Investigación Criminal GRP. Lo cierto es que estas Unidades Móviles no interferían para nada la labor de las otras fuerzas policiales, pero si, por fin se reconocía al policía GRP como agente judicial, rompiendo la barrera de ver siempre en un republicano a un mero vigilante, con el agravio incluido de no poder poner a disposición judicial (previo atestado) los hechos y responsables en caso de un delito cometido en los lugares donde se prestaba servicio. Estas unidades rápidas, servirían para realizar in situ las diligencias policiales previas, que al ser móviles estarían equipadas con equipos de fotografía, levantamiento y revelado de huellas, equipos de análisis y técnicas policiales de todo tipo; todo en caso de una intervención policial de la GRP dentro de su marco funcional, flexibilizando y ampliando sus competencias como policías. (Sin querer ser Guardia Civiles ni PIPs, pero si dotarle de identidad propia y sobre todo de autoridad real al republicano, para que deje de ser un mero observador). Desde la distancia, tengo entendido que la Policía Nacional después de muchos años puso de actualidad lo que ya la Guardia Republicana inició, me refiero a las Unidades Móviles de Investigación Criminal, y si no es así, sería interesante que se crearan.
LA UDE GRP
Daniel Chávez Córdova dichavez88@shaw.ca
18sep2007: “Con esta ilustración quiero recordar a nuestra famosa camioneta: “la 223” llamada cariñosamente “moscón”, clave utilizada para identificación de la misma en nuestras comunicaciones por radio, cuando allá por el año 1,982 tuvimos el honor y satisfacción de trabajar por algunos meses en la Unidad de Desactivación de Explosivos de nuestra Guardia Republicana del Perú – UDE-GRP. Recuerdo cuando raudos salíamos en nuestra fiel unidad móvil para cumplir nuestra misión a cualquier hora y en cualquier lugar. Es por todos conocidos y tal vez peque de redundante o repetitivo respecto a la reputación, al crédito, la fama y también la popularidad que alcanzó esta unidad, que en honor a la verdad despertó la admiración de todos. Para graficar el gran respeto y confianza que se le tenía a la UDE-GRP les voy a relatar un hecho durante una de nuestras intervenciones. Acudimos al llamado de una entidad particular que tenía su sede en uno de los edificios ubicados en la plaza San Martín, pues habían recibido una llamada anónima alertando sobre la colocación de un artefacto explosivo en una de sus oficinas. Cuando llegamos al lugar, observamos que todas las personas que laboraban en el edificio entero, incluyendo personal de otras compañías, habían evacuado las instalaciones del mismo. El caso es que mucho antes que nosotros ya se había hecho presente un considerable número de efectivos de nuestros amigos de la Guardia Civil al mando de un comandante. Nosotros éramos solamente cinco efectivos incluyendo nuestro chofer. Nos ubicamos a distancia prudencial. Observamos que el comandante GC les decía una y otra vez a todas las personas que se hallaban en el exterior que podían retornar a sus oficinas porque ya habían efectuado el registro a todo el edificio y que se trataba de una falsa alarma. Ningún empleado quiso volver al edificio. Como nos habían visto llegar, querían que fuera la UDE – como especialistas - la que efectúe otro registro en el edificio y solo así regresarían a sus oficinas. Varias personas que se identificaron como responsables de las diversas compañías con sede en el edificio nos solicitaron efectuar el respectivo registro. Lo cual hicimos y al término del mismo los empleados gustosos accedieron a retornar a sus oficinas.!No hay nada que hacer, la UDE-GRP marcó historia en el Perú! como reza la leyenda del dibujo. Gran actuación le cupo al – en ese entonces - Capitán GRP Morote Mescua, Jefe de la UDE en ese año, de quien aprendimos mucho y a quien recordamos y saludamos desde la distancia.”
ROCKY, EL ÚNICO PERRO PARACAIDISTA DEL MUNDO
Favio Rojas Ayquipa faviogrp@hotmail.com
13ago2007: “Nostálgicamente recuerdo, allá por los años 83 y 84, cuando nuestra Institución hizo noticia por ser la primera institución tutelar a nivel mundial en poseer perros paracaidistas. En diversos medios de comunicación se hizo reportajes sobre esta proeza de nuestros caninos, por ello la institución Kenet Perú, nos invitó a un certamen internacional de exhibición canina que tendría lugar en el no menos famoso Hotel El Pueblo, a donde asistió parte del comando GRP y el suscrito oficiaba de maestro de ceremonias. Este inolvidable evento se inició a las 10 de la mañana; diversos ejemplares hacían la delicia de los concurrentes, pero sin lugar a dudas el perro paracaidista "Rocky" había acaparado la mayor expectativa. El momento esperado llegó a las 13.30 hrs. la prensa internacional preparaba las cámaras fotográficas y filmadoras para registrar este gran acontecimiento. A las 13.20 se inicio la transmisión en diversos idiomas del lanzamiento del ya famoso perro paracaidista. Recuerdo que la Unidad Canina K-9 había tomado todas las medidas para que nada falle, incluso se habían nombrado a cuatro efectivos para que se aseguren del éxito de esta labor, pero algo ocurrió. "Señoras y Señores para beneplácito de todo el mundo la GRP presenta al único perro paracaidista, preparado para situaciones de extremo peligro”, la nave esta sobrevolando y ahí salta Rocky, el increíble perro paracaidista... con estas palabras anunciamos este acontecimiento. De pronto lo inesperado, desastroso...y fatal ocurrió. Lanzaron a Rocky, pero el paracaídas no había sido convenientemente ajustado y se zafó. Aun me parece recordar el grito de Rocky cuando caía al vació, de pronto un silencio total y luego se imaginan la reacción de los presentes personas que conformaban delegaciones de diversos países. Cuando salimos del shock inicial una inmensa turba se dirigía hacia nosotros con ofensas en diversos idiomas, Los generales y otros jefes tuvimos que salir huyendo de esa turba. Con este lamentable acontecimiento acabó la hazaña del famoso perro paracaidista, obviamente esto trajo como consecuencia sanciones ejemplares para los responsables; después se tenía que aplacar la ira de la Sociedad Protectora de Animales y el asedio de la prensa nacional e internacional. En fin esta fue una de las tantas notas anecdotitas en nuestra permanencia en nuestra querida institución.”Nota: mi amigo Lucas Gozzing fue uno de los que estuvo presente en el avión junto a Rocky; él me contó esta anécdota que hoy, nuestro gerrenauta Favio Rojas, nos ha hecho recordar de manera brillante.
EL HIMNO NACIONAL DEL JAPÓN
Antiguamente existían en Lima los famosos night club, entre ellos teníamos a La Fontana –creo que hasta hoy se resiste a desaparecer-, al Grill Embassy y otros más. Los integrantes de la Banda de Músicos de la GR, en sus noches de franco, acostumbraban desplegar su arte musical en estos locales, como una forma de ganarse unos soles más. Una de esas noches llegó al night club, donde tocaba un grupo de “romanos”, un japonés que “masticaba” su castellano; quien, en medio de la euforia, originada por la ingesta de alcohol, se dirigió a uno de los músicos y le dijo: “Te doy cien dólares si es que tocas el Himno Nacional del Japón”. Nuestro amigo músico agarró su trompeta y empezó a tocar el pedido del japonés. El nipón estuvo embobado durante todo el tiempo que duró la interpretación. Al término de ella se dirigió al republicano y luego de abrazarlo y decirle cosas inentendibles, le dio sus 100 dólares. Fue una de las noches más fructíferas de nuestro buen músico republicano; podríamos decir: “lo que vale el saber”. No nos olvidemos que la Banda de Músicos de la GR podía tocar, y de hecho lo hacía, los himnos nacionales de todos los países del mundo. RHGR.
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